era a finales de julio de 2006
Entonces recordamos lo que nunca había pasado. Me dabas palabras de palabras y besos de palabra. Olía al tiempo y lloraban las ventanas rezando en cada cristal de los estrechos patios en idiomas de lejos.
Pensábamos que cuando se sabe - claro que demasiado tarde - hasta que punto estamos en un interior en parte ocupado por la muerte filtrándose en los sueños y en los ojos como puños.
Tu palabra era un capricho de la ocupación del tiempo y de los que juegan a apagar los juegos.
Todos los fuegos.
Odios sordos como palabras necias.
Palabras de juegos.
El delfín aprende a saltar al pez a la bola roja a caer al mar de piscina como su instinto prometía sentidos a otros antes.
Hasta qué punto todo es delfín y no creación o dios del nacimiento.
Crear vidas en el movimiento.
Mediar
No hay comentarios:
Publicar un comentario