sábado, julio 29, 2006

Queríamos recordar lo que iba a pasar

Regresar a estas palabras escritas en un trozo de red sabiendo que nadie las lee o casi nadie, y si sí es porque la casualidad lo quiere.

Como los dibujos al teléfono.

Quiero el cuaderno que tiene Barceló junto al teléfono.

Esperando en el trabajo en un sábado, en unas ganas de vacaciones. El cerebro se estira como una promesa. A veces creo haber llegado al límite pero de momentos es mentira.

Queríamos recordar lo que iba a pasar. Las pérdidas sin muerte son ridículas como los amores de kundera. Ya sabemos que hay amigos para siempre que no son amigos para siempre.

París se borra. Entre el calor.

Otras palabras.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Si, siempre hay algo o alguien que te ve. Que te "echa el ojo" en cualquier lugar, a cualquier hora. Aunque en la condición de humano en la que estamos colocados, nos exige pruebas tangibles, nos tenemos que conformar con dichos populares.

Cuando lo mas necesario es solo saberlo, para que se nos regrese algo.

Casualidad, es que llego aquí. Creyendo que algo me trajo. Pero la verdad es que me traje yo sola. Porque a veces creer en lo predestinado es mas divetido.

cuantas personas mas.

yo no tengo blog. tengo un myspace. pero ahi me tengo.
coincido contigo.

Hasta luego. tu mantente.