viernes, octubre 22, 2004

Y si ese si sin acento es tan hermoso como un if

La dirección de la mirada que decía cortázar tal vez en su mejor poema, que es mucho decir pero mejor que poco. La dirección de la mirada o la dirección en lo vivido o en lo vivo o viviendo.

Le pregunta de encontrar una dirección para escapar del en vez de estar rodeado de soledad (o no estar rodeado por nada) o sino ir de lado a lado, muy deprisa, a ninguna parte tampoco.

El reflejo de darse cuenta que es verdad que no está el asunto en el mucho hacer pero tampoco en el mucho sentir internamente.

El paso del tiempo enseñando que los extremos son tan peligrosos como insanos y los términos medios hacen vomitar a dios o algún dios o al menos. Trabajo para algún motivado o filósofo o carnicero es o sería crear una teoría ética y práctica sobre los tres cuartos (o el un cuarto, depende del extremo del que empecemos a contar) de modo a estar siempre justo en un punto equidistante del extremo y del punto medio (que no será) .

Así habrá que inventar un nuevo insulto para estos equidistantes. Los insultadores esperan con las tijeras en la lengua y salivan de ganas.

(No sabíamos que esa ansiedad fuera tan similar al hambre. )

En fin (de final que no de finalidad) , en estos días de muertes en la familia nos preguntamos sobre el sentido de nuestra dirección y el sentido de mi dirección, y si tiene algún sentido el bien y el mal, hacer lo correcto o no, el placer y el sufrimiento si finalmente la muerte llega para todos y en nombre de una para cada uno,.

coma punto.

No hay comentarios: