viernes, julio 16, 2004

Viernes otra vez

Empieza a llamarme la atención que cada vez más a menudo es viernes.

Qué capricho del lenguaje o del tiempo, qué casualidad de palabra o vayaustedasaber.

En estos tiempos en los que sale el sol y no su rostro, y además de pleno calor y de ya era hora, en estos en los que nunca se qué va a pasar cada mañana día a día, sobre todo a partir del viernes, días en blanco que vienen a mancharse de encuentros y soledades, de trabajo de sueños de dormir y de sueños de sueño.

Sin duda todavía tomado por las noches en vela sin cera, las noches en vela sin mástil ni barco, tomado por las noches de noche. El tiempo llamado libre está lleno de noches y de luces eléctricas.

Ahora que mis amigos empiezan a echar de menos esas farras de antes, yo dejo de tener nostalgia por el futuro y no echo de menos lo que el tiempo no me ha dado.
Quiero decir, que aunque no sea fácil he aprendido que lo mejor no es lo malo conocido.
 
Lo mejor es mejor que lo bueno, así que paciencia. Mejor es divertirse que arrepentirse.
 
Y es verdad que es mejor tener principios que finales.
 
Así que hacia otra sonrisa vuelvo a empezar.



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